El cierre de Memorias Virales fue mucho más que un evento: fue una fiesta del corazón. Una jornada llena de sonrisas, abrazos, aplausos y emociones que cerró con broche de oro meses de trabajo, creatividad y encuentros entre generaciones.
En esta celebración final nos reunimos participantes, familias, talleristas y el equipo de producción para honrar todo lo vivido en este hermoso proceso.
🏆 Reconocimientos y entrega de premios
Realizamos la entrega de premios a los participantes que reunieron más puntos durante el proceso.
También realizamos la entrega oficial de los estímulos económicos, un reconocimiento a su compromiso, asistencia, dedicación y alegría en cada sesión.
Certificados que cuentan una historia
Cada participante recibió un certificado personalizado, diseñado especialmente para ellos.
Incluimos la fotografía de cada persona con su dupla, tomada en la última sesión con la profe Teffi —una imagen que capturó la complicidad, el cariño y el orgullo de haber caminado juntos este proyecto.
Fue un momento hermoso verlos recibir su certificado entre aplausos, sonrisas y miradas emocionadas de sus familias.
Escuchamos nuestras historias
Tuvimos también la oportunidad de escuchar fragmentos de algunas de las radionovelas.
Volver a oír esas voces, ya convertidas en piezas sonoras completas, fue revivir cada paso del proceso: los talleres, los guiones, las grabaciones, las risas, los silencios y los aprendizajes.
Las historias sonaban más poderosas que nunca.
Palabras que hicieron vibrar el salón
Tres participantes —un adulto mayor y dos jóvenes— tomaron el micrófono para compartir lo que significó Memorias Virales en sus vidas.
Sus palabras fueron sinceras, profundas y llenas de emoción:
hablaron del valor de sentirse escuchados, de la belleza de trabajar en duplas, de lo que aprendieron unos de otros y de la importancia de seguir creando puentes entre generaciones.
Fue un momento que hizo vibrar el salón y dejó más de un brillo en los ojos.
Un video para recordar todo lo vivido
Disfrutamos de la proyección del video resumen del proyecto, un recuento audiovisual que reunió meses de trabajo, fotos, risas, talleres, conversaciones, grabaciones y memorias que ya hacen parte de todos nosotros.
Cada imagen nos recordó por qué este proyecto existe: porque cuando las voces se encuentran, nacen historias que transforman.
Una jornada especial que deja huella
La clausura de Memorias Virales fue una celebración completa: emotiva, divertida y profundamente humana.
Se sintió el orgullo de los participantes, la alegría de las familias, la gratitud hacia los talleristas y el cariño de toda la comunidad que hizo parte de este sueño.
Este cierre no marca un final, sino el comienzo de nuevas formas de escucharnos, de contarnos y de mantener vivas las memorias que nos hacen ser quienes somos.
Memorias Virales queda en las voces… pero también en el corazón.