El estudio de Clásica Radio volvió a llenarse de emoción, creatividad y mucha energía en la segunda jornada de grabación de Memorias Virales. Esta vez, fueron tres nuevas parejas las que pasaron frente a los micrófonos, regalándonos una experiencia única en la que las historias personales comenzaron a tomar forma de radionovela.
Durante toda una jornada, cada dupla trabajó intensamente en la interpretación de sus guiones. Los adultos mayores, protagonistas de las memorias que inspiran este proyecto, pusieron voz a fragmentos de sus propias vivencias. Escucharlos narrar desde la emoción y el recuerdo fue un momento poderoso: cada palabra parecía traer de vuelta escenas de su vida, llenas de detalles, nostalgia y sabiduría.
Por su parte, los jóvenes asumieron con entusiasmo el rol de narradores y guías de cada relato. Su frescura y su manera de conectar con la audiencia aportaron dinamismo, llevando a quienes escuchaban a sumergirse en las historias y a sentirse parte de ellas. Esta interacción generacional dentro del estudio demostró, una vez más, la riqueza que surge cuando se cruzan las voces de la experiencia y la curiosidad.
No faltaron los momentos de risa, de repetir una toma hasta que quedara perfecta, ni los instantes de concentración absoluta para capturar la emoción precisa. Además, continuamos explorando el arte de los follies: pequeños sonidos creados en el mismo estudio para dar vida a ambientes y escenas dentro de las radionovelas, agregando realismo y color a cada grabación.
Cada sesión es un recordatorio de que este proyecto no solo busca crear piezas sonoras, sino también tejer vínculos y dejar huellas. Escuchar a los mayores y a los jóvenes en el mismo espacio, construyendo juntos, es la esencia misma de Memorias Virales.
Con esta segunda jornada, estamos cada vez más cerca de tener listas todas las radionovelas que muy pronto podrán escucharse en nuestros medios aliados. Un trabajo que trasciende la técnica y se convierte en memoria viva, hecha de voces, sonidos y emociones.