Bogotá no se convierte en una ciudad inteligente únicamente por incorporar tecnología, sino por decidir cómo esa tecnología transforma la vida cotidiana.
Las ciudades no cambian de un día para otro, ni lo hacen únicamente en los planos de los arquitectos o en los servidores informáticos. Cambian en la tensión democrática de sus debates y en la trinchera cotidiana donde la tecnología se pone a prueba.
En este instante, Bogotá atraviesa un punto de inflexión estratégico: la transición entre el marco normativo en discusión y las soluciones digitales que ya operan en el territorio.
Billones en inversión
privada proyectada
Empleos proyectados
en diez años
Intersecciones
conectadas
El pulso en el Concejo: del primer aval al debate plenario
El núcleo político e institucional de este salto tecnológico se concentra en el Proyecto de Acuerdo 724 de 2026 por una Ciudad Inteligente, presentado en agosto de 2026 por la Administración distrital del alcalde Carlos Fernando Galán y la secretaria de Hacienda Ana María Cadena.
Tras ser aprobado en primer debate por la Comisión de Hacienda el 9 de septiembre de 2026, la iniciativa entró a segundo debate en la plenaria del Concejo de Bogotá el 15 de septiembre de 2026.
La propuesta busca movilizar cerca de $78,3 billones en inversión privada y generar 215.000 empleos en un plazo de diez años. También proyecta incrementar los ingresos distritales en aproximadamente $1,08 billones anuales para financiar obras e infraestructura clave.
Una red de alumbrado que también comunica
El pivote central del acuerdo es la modernización del sistema de alumbrado público hacia una red multifuncional, 100 % LED, con telegestión e Internet de las Cosas (IoT).

El esquema de financiación plantea una sobretasa progresiva al impuesto predial. Los predios residenciales de estratos 1, 2 y 3 no pagarían este aporte, equivalente a 0 por mil.
Los estratos 4, 5 y 6 aportarían el 0,4 por mil, mientras que los predios comerciales e industriales asumirían el 1 por mil.
Como contrapeso social y económico, la iniciativa incluye alivios del 60 % en intereses y sanciones para más de dos millones de contribuyentes con deudas morosas.
Lo que ya funciona en las calles: movilidad y catastro en tiempo real
Mientras el Concejo define la hoja de ruta fiscal y regulatoria, Bogotá ya experimenta transformaciones tangibles en su gestión diaria.
Semaforización inteligente y laboratorio propio
En junio de 2026, la Secretaría Distrital de Movilidad puso en funcionamiento el primer Laboratorio Público de Semaforización del país. Desde allí se diagnostican y simulan soluciones antes de llevarlas a las vías.
El sistema alcanzó 1.742 intersecciones semaforizadas conectadas y más de 700 planes de tráfico optimizados, con una disponibilidad del 99 %.
Inteligencia artificial en la gestión predial
La Unidad Administrativa Especial de Catastro Distrital incorporó en su plan estratégico CatIA, una asistente virtual con inteligencia artificial generativa que atiende consultas normativas durante las 24 horas.
Asimismo, avanza en la implementación de consultas abiertas como ValorYA para la valoración inmobiliaria.
Analítica de datos fortalecida
La Agencia Analítica de Datos, Ágata, registró ventas récord por $23.045 millones en 2025 y amplió su red a 50 aliados estratégicos.
Actualmente, la entidad atraviesa una nueva etapa bajo la dirección de Carolina González Tabares, tras la salida de Santiago Amador hacia la Universidad Johns Hopkins.
Inclusión territorial: la señal que llega a Sumapaz
Los Centros de Conectividad Campesina en Sumapaz consolidan la integración digital en las zonas rurales del Distrito.
La dimensión inteligente de Bogotá no se limita al perímetro urbano. En las laderas y veredas de la localidad rural de Sumapaz, la brecha digital se reduce mediante la habilitación de:
A la par, herramientas de participación ciudadana como el agente virtual Chatico acumulan más de 3,6 millones de conversaciones y han permitido la interacción con 1,8 millones de habitantes en decisiones como los Presupuestos Participativos.
El reto del presente
El punto en el que se encuentra hoy el proyecto de ciudad inteligente demuestra que la transformación no es una promesa postergada, sino un proceso en pleno trámite legislativo y operativo.
El éxito de esta transición dependerá de la aprobación del marco financiero en el Concejo y de la capacidad del Distrito para mantener la tecnología al servicio directo de la ciudadanía.
Una ciudad inteligente no es la que más tecnología acumula, sino la que mejor la pone al servicio de su gente.
¿Te gustó este artículo?** Ayúdanos a difundir cómo la tecnología y la innovación están transformando nuestro territorio. Compartir esta nota en tus redes sociales toma solo un segundo y ayuda a mantener informada a la ciudadanía.

