Patrimonio vivo · Bogotá
Dos maneras de transformar Bogotá desde la cultura
La ciudad reconoce el teatro festivo de Misael Torres y el liderazgo comunitario de Margarita Ramírez en una edición que amplía el galardón y separa la creación artística de la gestión cultural.
Por Redacción Cultural Ágora Radio · 23 de octubre de 2026

La memoria cultural de Bogotá no habita únicamente los grandes teatros o los archivos institucionales. También se construye en las plazas, los parques, los salones comunales y los procesos ciudadanos que sostienen la vida colectiva durante décadas.
Esa comprensión está en el centro del Premio Vida y Obra 2026, que reconoce a Misael Torres Pérez en la categoría Vida y Obra Artística y a Margarita Ramírez Santos en Vida y Obra en Gestión Cultural. Cada distinción incluye un incentivo de $70 millones.
2 premios
creación artística y gestión cultural
$140 millones
en incentivos para las dos trayectorias
74
personas inscritas en la convocatoria
25
trayectorias preseleccionadas
Una edición que amplía la idea de legado
Hasta ahora, Bogotá entregaba un único reconocimiento anual. En 2026, el premio se transformó en una Invitación Cultural y abrió dos categorías para valorar por separado el trabajo creativo y los procesos de gestión que hacen posible la vida cultural en los territorios.
La primera ronda, a cargo de personas del Banco de Personas Expertas, seleccionó 25 trayectorias entre las 74 inscritas: 16 en Vida y Obra Artística y 9 en Gestión Cultural. En la segunda etapa, el comité integrado por Raúl Parra, Bertha Quintero y Luis Daniel Castro evaluó la contribución cultural —hasta 60 puntos— y la conexión con el contexto social y político —hasta 40 puntos—.
Vida y Obra Artística
Misael Torres y la calle como ágora teatral
Actor, director, dramaturgo y juglar nacido en Girardot en 1952, Torres ha dedicado más de cinco décadas a investigar el teatro como forma de narrar el país y recuperar las tradiciones populares.
Su recorrido comenzó en 1972 en el Teatro La Mama. En 1979 fundó el Nuevo Teatro de Pantomima y, cinco años después, creó junto a Juan Carlos Moyano la experiencia que daría origen a Ensamblaje Teatro.
Su concepto del Actor Festivo entiende la calle no como sustituto de una sala, sino como un espacio legítimo de creación, memoria y encuentro. Cerca de 35 obras y más de 45 montajes dan cuenta de una investigación que ha circulado por Colombia y escenarios internacionales.
Una clave de su trayectoria
El teatro como memoria colectiva
Entre sus obras están Las tres preguntas del diablo enamorado, Memoria y olvido de Úrsula Iguarán, Declaración de amor a Bogotá y Edipo Rey en la calle.
“El teatro es la memoria del hombre a través de su historia”.
Misael Torres

Vida y Obra en Gestión Cultural
Margarita Ramírez: cultura, cuidado y organización en Ciudad Bolívar
Durante más de tres décadas, Margarita Ramírez Santos ha convertido la participación ciudadana, el liderazgo femenino y la formación artística en herramientas de transformación territorial.
Fue consejera territorial de planeación, cofundadora del Movimiento de Mujeres de Ciudad Bolívar y articuladora de la Red de Organizaciones de Mujeres. Desde estos espacios defendió el gasto social, la vigilancia de la inversión pública y la presencia de las mujeres en las decisiones locales.
Su trabajo pedagógico incluyó el jardín infantil Mi Pequeño Refugio y el proyecto Sueños Juveniles, que reunió lectoescritura, títeres, teatro, mimos y música. De allí surgió el Colectivo Huitaca, con circulación local, nacional e internacional.
Una clave de su trayectoria
El relevo generacional como patrimonio
A sus 79 años, Ramírez mantiene una idea esencial: enseñar y aprender no tienen edad. Su legado no se limita a las organizaciones que ayudó a crear, sino que continúa en las mujeres, niñas, niños y jóvenes que encontraron oportunidades en sus procesos.
“La cultura es vida, enseñanza, tradición, historia, amor y unión”.
Margarita Ramírez Santos

Análisis periodístico: reconocer también es definir qué entiende la ciudad por cultura
La decisión de separar la creación artística de la gestión cultural corrige una confusión frecuente: la cultura no está hecha únicamente por quienes producen obras. También depende de personas que organizan comunidades, abren espacios de formación, sostienen redes y convierten necesidades colectivas en procesos duraderos.
Las trayectorias de Torres y Ramírez coinciden en un punto decisivo. Ambos han trabajado fuera de los centros tradicionales de legitimación: uno convirtió la calle en escenario; la otra hizo de los barrios y las organizaciones de mujeres lugares de creación y ciudadanía.
El reto para Bogotá será lograr que esta ampliación no se limite a la ceremonia. Dignificar el trabajo cultural de toda una vida implica documentar sus métodos, preservar sus archivos, facilitar la transmisión intergeneracional y garantizar que los estímulos reconozcan la diversidad territorial de la ciudad.
Documentos y lecturas para ampliar
- Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte de Bogotá: comunicado oficial de los ganadores.
- Programa Distrital de Estímulos: modalidades y mecanismos de fomento cultural.
- Invitación Cultural Vida y Obra 2026: ficha técnica, condiciones y resultados.
- Dramaturgia del teatro abierto: ensayo teórico de Misael Torres publicado en La Zebra.
- Perfil de Misael Torres en Kiosko Teatral: trayectoria, obras y aportes al Actor Festivo.

