
Por: Nini Johanna Sabogal | Cubrimiento: Alci Giraldo — Ágora Radio
La Junta Administradora Local (JAL) de Teusaquillo ya compartió en sus redes las imágenes del recorrido en bicicleta que hizo por la malla vial de la localidad. Nosotros, como Ágora Radio, fuimos con ellos, grabadora en mano, y quisimos contar lo que no cabe en un carrusel de fotos: las explicaciones técnicas, las voces de los vecinos y los compromisos que quedaron sobre la mesa.
La Soledad: un pavimento nuevo que necesita tiempo para terminar de “cuajar”
El recorrido arrancó pasadas las diez de la mañana en la carrera 26A, entre calles 39A y 40, donde el Contrato 606 dejó una nueva capa de asfalto de unos 5 centímetros. La obra ya está “finalizado, pero sí falta la demarcación”, como lo constató el edil Pedro Moreno al llegar al lugar. La explicación técnica es sencilla y vale la pena conocerla: hay que esperar cerca de 20 días para que el tráfico asiente la superficie, se descarte cualquier hundimiento y la pintura no se levante sobre un asfalto todavía fresco. Un detalle que explica por qué una calle recién intervenida puede seguir viéndose inconclusa varias semanas después, cuando en realidad está siguiendo un protocolo técnico normal.
En el mismo sector se coordinó con el Acueducto de Bogotá el cambio de tapas de alcantarilla: las antiguas, de metal, fueron reemplazadas por unas de un material menos atractivo para el hurto, un ajuste pequeño pero práctico.
El debate por los árboles
El tema que más movilizó a los vecinos fue la pérdida de zonas verdes. Dos árboles de caucho de más de 10 metros tuvieron que talarse porque sus raíces se vieron afectadas por la obra, y en el lugar solo quedan los tocones. Una habitante del sector resumió con crudeza la frustración del barrio: “son tan ágiles para talar y tan lentos para hacer un replante”. La misma vecina alertó, además, sobre daños recientes a varios árboles jóvenes ya sembrados en el parque del sector, un llamado de atención para que se refuerce el cuidado de las zonas verdes existentes mientras se define el reemplazo de las que se perdieron.
Sobre ese reemplazo, se explicó que es el Jardín Botánico de Bogotá quien define técnicamente qué especies sembrar —capuchinas, polígalas, mano de oso, entre otras que además atraen colibríes— y cómo hacerlo, en fosas de un metro de profundidad para que las raíces no vuelvan a afectar la vía. Es un proceso con criterios técnicos claros, y la comunidad quedó atenta a que se cumpla.
Ingeniería con criterio: el parche que evita romper la calle dos veces
En la carrera 27, entre calles 50 y 51, la intervención fue más profunda: 50 metros lineales con reconstrucción total y cambio de tuberías. Aquí hay una solución que vale la pena destacar. Como no fue posible mover, junto con la empresa de servicios públicos, las redes de alta presión de la zona, el contratista dejó una franja de concreto al lado del asfalto a manera de caja de fácil acceso. “Es como si se hubiera dejado una caja adicional… para la red de alta presión”, explicó Daniel Altamar, del FDL. Así, si en el futuro hay que intervenir esas redes, no será necesario romper toda la calle de nuevo —una decisión que no se ve en una foto, pero que a mediano plazo le ahorra tiempo y recursos a la ciudad.
Armenia: la voz que más se sintió
El momento más emotivo del recorrido llegó en el barrio Armenia, donde la presidenta de la Junta de Acción Comunal (JAC) contó lo que vivió la comunidad escolar durante meses sin andén:
“Los niños los dejaron sin andén durante 5 meses. Se caían todos los días yendo al colegio. Niños que apenas están aprendiendo a caminar… y nunca se les dio ni una disculpa. Salió en City TV. Aquí vino la alcaldesa, vino el subsecretario de asuntos locales, y nos dijo que iban a venir en diciembre del 2025”.
Los andenes ya están construidos, aunque la comunidad plantea inquietudes sobre su altura —entre 25 y 30 centímetros— frente al Manual de Espacio Público del IDU, un punto técnico que vale la pena aclarar oficialmente. Justamente para eso sirvió este recorrido: la JAL radicó formalmente, a través del acta de la sesión, un derecho de petición verbal para que el Fondo de Desarrollo Local responda por escrito sobre la altura de andenes y bordillos, el significado técnico de la llamada “compensación de servicio” que incluyó este tramo dentro del Contrato 606, y cómo influyó el cambio de contratista en el alcance de la obra. Más que una queja aislada, es un ejemplo de cómo funciona el canal formal entre comunidad, JAL y administración: se documenta, se radica y se espera una respuesta oficial y verificable.
Por qué no se arreglan todas las calles al tiempo: presupuesto, participación y el efecto Metro
El ingeniero Carlos Durán puso las obras en contexto financiero. En junio se firmó un nuevo contrato de infraestructura por 3.260 millones de pesos —un monto más ajustado que en vigencias anteriores—, actualmente en etapa de diagnóstico. Como los recursos no alcanzan para atender todas las solicitudes que llegan por correspondencia, el FDL las organiza en una matriz técnica de vías viables que se presenta a la comunidad en los Presupuestos Participativos, donde son los propios ciudadanos quienes votan cuáles vías se priorizan.
A esto se suma un factor externo: el cierre de la Avenida Caracas al tráfico particular, por las obras del Metro, desvió flujo vehicular hacia las carreras 15, 16 y 17 de Teusaquillo, acelerando el desgaste de vías internas que no estaban diseñadas para ese volumen adicional. Y está el reto del subsuelo, que Durán explicó con una cifra concreta: “En Armenia se aumentaron los costos de intervención porque era una red de alcantarillado en mampostería… una tubería de 36 pulgadas, en un tramo así, sale más de 500 millones. No más en solo tubería”. Cuando una obra supera la capacidad del FDL, se articula con la Unidad de Mantenimiento Vial o el IDU —como ocurrió con la Transversal 16 con Calle 45 y un tramo de la Diagonal 45—, una gestión coordinada entre entidades para cubrir lo que el presupuesto local no alcanza a resolver por sí solo.
Seguimiento hasta el final: la garantía de las obras
El Contrato 606 todavía no se liquida porque quedan obras pendientes en Galerías, y de eso depende también la activación de la póliza de estabilidad, vigente por 5 años, que solo entra a regir una vez se firma el acta de entrega final. Por eso, antes de cerrar el contrato, el edil Pedro Moreno dejó constancia formal de una novedad detectada en la carrera 17A —un desnivel y agrietamiento—, para que interventoría y contratista la revisen y corrijan a tiempo: una muestra de seguimiento activo por parte de la JAL, que aprovecha la ventana antes de la liquidación para pedir ajustes.
Un cierre para recordar a una lideresa
La sesión terminó con una noticia que no tenía que ver con asfalto. El edil Alejandro Zamora informó el fallecimiento de Marlene del Castillo, lideresa comunal de Teusaquillo e integrante del grupo “Las Traviesas”, y la despidió con palabras sencillas y sentidas: “Un excelente ser humano… nos deja sonrisas, enseñanzas… Marlene del Castillo deja una huella imborrable”. Los ediles acordaron un comunicado oficial de condolencias y un homenaje formal en una próxima sesión.
La sesión extraordinaria cerró a las 11:35 a.m., con la invitación a la comunidad a la siguiente sesión presencial para seguir escuchando sus inquietudes.
Nota elaborada por Ágora Radio, con base en las transcripciones de audio tomadas durante el recorrido de inspección de la malla vial convocado por la JAL de Teusaquillo, y en el acta de la sesión extraordinaria de la Comisión Segunda.
